Utilidad contra Novedad: ¿Vale la pena estar tecnologicamente a la moda?

Últimamente podemos ver, en el mundo de las tecnologías, como los distintos fabricantes parecen enloquecer lanzando productos a diestra y siniestra y a consumidores desesperados por adquirir el último grito de la moda tecnológica. En un post promocional en Facebook, ante la pregunta de qué celular preferían los usuarios entre un Galaxy Note II o un Galaxy S3 Mini. Un par de usuarios opinaron que el primero porque "Siempre la última tecnología es mejor". Eso, si no se medita a fondo, no sólo no es verdad, sino que puede tener un efecto caótico en lo personal y económico.

Obsolescencia Programada. Ganancia para un solo bando.

Fuente: http://www.cartoonmovement.com/cartoon/8795
 Este concepto, que algunos fabricantes en incluso usuarios niegan, consiste en renovar constante y rápidamente un aparato para obligar al usuario a cambiarse más rápido, aunque el que posea sólo tenga tres meses de vigencia. Samsung es un claro ejemplo de esa tendencia. El Galaxy SIII, un celular de gama alta de la fabricante coreana, fue lanzado el 2 de mayo de 2012 en Europa y se ubicó como el más vendido del mundo. Apenas un año más tarde, lanzó su "sucesor", el S4. Con diferencias apenas notables, pero que promocionó muy agresivamente. Otro ejemplo, el último modelo de iPhone, aparte de mejoras en el entorno gráfico, apenas tuvo alguna novedad. Aún así, muchos decidieron desechar sus casi nuevos iPhones 4S para adquirir el último aparato.

El adquirir regularmente un equipo tecnológico, sólo por estar a la altura de la moda es realmente peligroso cuando el aparato en cuestión no ofrece ninguna verdadera utilidad al comprador. Primero por el gasto que supone, sobre todo en el mercado venezolano en que un teléfono inteligente puede pasar fácilmente los Bs 10.000, ni hablar de un televisor 4K. Segundo, por el desgaste que produce en el consumidor al darse cuenta de que, a unos cuatro meses de haber adquirido su último juguete, este pasó a quedar obsoleto, por la velocidad tan rápida con la que renuevan las líneas.

Comprar por Utilidad

En lo particular he conocido a personas que aún conservan televisores de pantalla de vidrio, y un viejo pero rendidor LG Optimus One o HTC Magic. ¡Actualizate! Le dice la gente, pero la verdad es: Si no hace falta, ¡no te cambies! Como comentaba arriba, los equipos de tecnología en Venezuela son bastante costosos. Si utilizas tu teléfono inteligente para navegar en Internet y tomar algunas fotos casuales y posees uno de gama alta como el Galaxy S3, te aseguro que puedes sacar provecho a tu teléfono con su bastante respetable cámara de 8MP y su gran pantalla. Desembolsar casi el doble de su precio por un reluciente S4 no sólo significa tirar 3 o 4 años de utilidad por la ventana, sino un despilfarro. Para cámara buena, una cámara profesional, para mejor pantalla, un televisor.

Es la utilidad la que debería reinar a la hora de cambiar tu tecnología, si comprarás un televisor 4K, siendo una persona que rara vez está en casa o que sólo ve algunos canales por cable, conservar ese bonito LCD/LED de 24/32" es una buena idea y te ahorrará mucho dinero.

Al final, comprar por compulsión, sin tener en cuenta que de verdad valdrá la pena o más útil tu nueva adquisición con respecto a la que dejas atrás, sólo estás haciendo feliz a alguien. Al vendedor. Al final, el placer que te produce comprar algo nuevo tu durará a la larga una semana, pero la inversión perdida y la constante frustración de no poder estar al día, puede durar toda una vida.

 



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